domingo, 18 de diciembre de 2011

Parte 6

-        Y... ¿por eso vienes llorando?
-        ¿Qué?
-        No sé.. no lo veo motivo para llorar, la verdad.
-        Dani, nos casamos en 2 meses... el vestido no me vendrá y...
-        Escucha. El vestido te vendrá, en 2 meses no creo que hayas engordado mucho. Y no sé, no es malo que vayamos a tener un hijo juntos después de casarnos.
-        Ya sabes que mi padre no se tomó muy bien que me casara contigo...
-        Pero, aunque eso se lo tomara mal, tener un nieto es algo a lo que no puede negarse, Anna.
-        Ya lo sé...
-        Pues ya está... Piensa en lo contenta que estará tu madre... y mi madre..
-        Sí...
-        Anda, cariño, ven aquí.

Vino hacia mí y la besé, dulce y suavemente, acariciando tiernamente sus labios. Mi lengua exploró su boca y chocó contra sus dientes, provocando que se deslizara por estos. Ella sonrió y caímos a la cama. Anna estaba encima de mí, con la cabeza en mi pecho y mirando hacia un lateral.

-        En fin... creo que tienes razón
-        ¿En qué?
-        En todo... tener un hijo no es tan malo... además, no somos críos de 20 años...
-        Pues ya está, cuqui

Sonreí y se quedó dormida, la dejé tumbada en la cama y me quedé mirándola... Era perfecta toda ella.

+2MESES

-        Venga hijo, que llegas tarde...
-        No llego tarde, mamá...
-        Es tu boda... ¡Venga!

Terminé de ponerme el traje, mi madre cogió las cosas y fuimos hacia la Iglesia. Estaba muy nervioso, era el día de mi boda, con Anna. Y estaba feliz, después de que se confirmara su embarazo. Llegamos a la Iglesia y ya habían llegado un par de invitados, entre ellos Flo, su mujer y su hijo; mi hermano y su novia; y Romina y Guti, con su hija de apenas 3 meses. Me acerqué a ellos.

-        Enhorabuena, Dani
-        Gracias Romina.
-        Estás nervioso, ¿eh?
-        ¿Tú qué crees? Me caso... me caso con ella... vamos a tener un hijo...
-        Tienes una vida perfecta.
-        No... falta mi padre para que sea perfecta.

Estuvimos hablando un rato, se hicieron las doce menos cuarto, hora en la que entré a la Iglesia. Anna tenía que haber llegado ya, pero no apareció. Tenía el móvil encendido por si se complicaba alguna cosa en mi familia o en la suya y el enlace no podía celebrarse. Y fue entonces cuando me puse nervioso, mi móvil comenzó a vibrar. Lo cogí sigilosamente.

-        ¿Sí?
-        Dani, soy Agustín, el padre de Anna
-        Dígame, ¿pasa algo?
-        Estamos en el hospital...
-        ¿Qué pasa?
-        Anna... ha tenido una pérdida.
-        ¿Cómo que una pérdida?
-        Sí... que puede que aborte.
-        Voy.

Salí corriendo de la Iglesia, nervioso. Corrí por todo Madrid hasta que llegué al hospital donde le estaban siguiendo el embarazo, seguro que estaba ahí. Pedí su habitación en recepción, me la dijeron, y corrí hacia ella. Quería verla, quería besarla y decirle que todo estaba bien, volver a la Iglesia, casarnos y...

-        Dani...
-        Hola Agustín... ¿cómo está?
-        Está dentro, le están haciendo pruebas.
-        Pff...
-        Pasa, anda.

Entré a la habitación y la vi, hablando nerviosa con su madre, tenía los ojos llorosos y se la notaba preocupada. Caminé hacia ella, su madre salió, y me senté en el filo de la camilla.

-        ¿Cómo estás, amor?
-        Mal... Dani, yo no hice nada malo, ni fumé ni nada, no sé cómo...
-        Shht, mi amor... No pasa nada... Verás que todo va bien, que sólo es una falsa alarma.
-        ¿Y si no lo es? Yo... yo no quiero perder a mi hijo.
-        Estás de tres meses, Anna, es casi imposible que lo pierdas, ¿vale?
-        ¿Y la boda?
-        No lo sé, no he hablado con el cura, en cuanto me llamó tu padre vine corriendo hacia aquí, pero no te preocupes, que llamo a mi madre para que hable con el cura, y se aplaza, ¿vale?
-        Claro...
-        Ahora vengo, princesa.

Le dejé un beso en los labios y salí de la habitación, sus padres entraron y llamé a mi madre, que me cogió en seguida el teléfono.

-        Hijo, ¿dónde estás? ¿Por qué te has venido tan rápido?
-        Mamá... Anna ha tenido una pérdida, estoy en el hospital... Le están haciendo pruebas a ver cómo está el bebé...
-        Seguro que está bien hijo...
-        ¿Seguís en la Iglesia?
-        Sí, todos...
-        Dile al cura que aplace la boda, ¿vale? Por favor...
-        Claro, no te preocupes por eso.
-        Gracias, mamá.

Colgué y entré de nuevo a su habitación, sus padres decidieron no salir y nos quedamos hablando del bebé, discutiendo sobre si tenía que ser niño o niña, los nombres y demás, para sacarle una sonrisa a Annita y que no pensara en que algo en el embarazo iba mal, porque lo más seguro es que no fuera así. Escuchamos un golpe de nudillos rápido y sin pausa en la habitación, y la puerta abrirse. Entró el ginecólogo que había seguido a Anna durante el tiempo del embarazo.

-        Hola Anna...
-        Hola.
-        ¿Cómo estás?
-        Muy nerviosa...
-        Bueno... a ver, es tu primer embarazo, y es normal que en los tres primeros meses puedan surgir problemas de este tipo, como abortos, pérdidas, falsas alarmas... Lo que no quiere decir que ya desde el principio sea aborto, ¿vale?
-        Claro...
-        Y con las pruebas que te hemos hecho, hemos descubierto que...
-        ¿Qué? Dígalo doctor, por favor...
-        No has perdido el bebé, ni tampoco hay riesgo, ¿vale? Y además... estáis esperando trillizas.
-        ¿Có...cómo? O sea... ¿Trillizas? ¿Tres niñas? - pregunté ilusionado
-        Así es, tres niñas, que van muy bien las tres. Son dos gemelas y la otra que será diferente, ¿vale?
-        Claro...
-        Mira, cada dos semanas una ecografía, ¿sí? Y... ya te puedes ir a casa.
-        Perfecto...

Sonó mi móvil, era mi madre, lo cogí ahí delante de todos.

-        Mamá, ¿qué pasa ahora?
-        Dice el cura que os puede casar esta tarde, si no...
-        Pues... - miré a Anna – Claro, esta tarde.
-        ¿Y el restaurante?
-        Ya he llamado yo, y dicen que esperan como máximo a esta tarde, o si no habrá que pagar la comida de hoy más la de la otra vez...
-        Pues esta noche, cena y por la tarde la boda... ¿Os han dicho ya algo?
-        Sí mamá, son tres niñas.
-        Qué bien...

En ese momento escuché un sonido bastante molesto.

-        ¿Mamá...?
-        Hijo, acaban de... disparar a tu hermano y... María (la novia de Nacho)

jueves, 15 de diciembre de 2011

Parte 5 :)

-        ¿Qué es eso que me tenías que decir?
-        Que... voy a ser padre.
-        ¡¿Qué dices?! ¿¡En serio?!
-        En serio...
-        Enhorabuena, hermano

Le abracé, fuerte. Mi hermano se merecía eso y más, era un tío de puta madre (e_e), con buen corazón y una novia estupenda. Me había apoyado en todo, y cuando peor estuve, cuando creí que todo estaba perdido con Anna, él me ayudó, él me dio la idea de pedirle matrimonio, él... era mi hermano, la persona que, además de mi madre, mejor me conocía. Y volvimos dentro, Anna estaba esperándome en la puerta y, nada más entrar, me llevó otra vez hacia fuera, cogiéndome de la chaqueta.

-        Ey, ey... ¿qué pasa?
-        ¿Qué te ha dicho tu hermano?
-        Que vamos a ser tíos.

Sonrió, me abrazó, nos besamos y después quedó en frente de mí.

-        Cariño...
-        Dime
-        Esto habrá que decírselo a nuestros padres...
-        Mmm... espera.

Me retiré de ella y me senté en un bordillo, vino conmigo y se sentó a mi lado.

-        ¿Qué vas a hacer?
-        Llamar a nuestros padres, ¿tú qué crees?
-        Estás loco...
-        Lo sé, mi vida, lo sé.

Le di un pico, cogí mi iPhone y marqué el número de la casa de mis padres.

-        ¿Sí? - descolgó mi madre
-        ¡Mamá, soy Dani!
-        Daniel, ¿qué tal hijo?
-        Genial...
-        Me alegro, hijo.
-        Gracias....
-        Bueno, ¿para qué llamabas?
-        Veréis... bueno, tú sabes que... yo... bueno... quiero a Anna... ¿no?
-        Claro...
-        Pues... como cuando se está enamorado se cometen locuras... yo he cometido una...
-        ¿Qué?
-        Mamá... le he pedido matrimonio... nos casamos en 6 meses.

Mi madre se quedó sin habla, Anna también. Sabía que nos íbamos a casar, pero no sabía cuando, y ahora se lo había dicho, en seis meses, el sábado antes de su cumpleaños, el 4 de Agosto.

-        Esto... ¿mamá?
-        Hijo... no... no me esperaba esto... Entre lo de tu hermano, y esto...
-        ¿Vendrás?
-        Por supuesto, aunque sea en Ulambator, la ciudad más fría del mundo, ahí estaré
-        Gracias...
-        Aysh... mi hijo mayor se casa y el pequeño va a ser padre...
-        Jejeje... bueno mamá, colgamos... que Annita tiene que llamar a sus padres.
-        Adiós, Daniel.

Colgué el teléfono y miré a Anna, estaba mirando al horizonte con la mirada preocupada, echando unas cuantas lágrimas por sus ojos. Me preocupé y la abracé.

-        Amor... ¿qué pasa?
-        No... nada...
-        Normalmente no se llora si no ocurre nada.
-        Aysh... es por... mi padre.
-        ¿Por?
-        No sé... siempre me ha dicho que le caes mal... y... ahora... cuando sepa que me caso contigo...
-        Si no quiere... se aplaza la boda y...
-        No, no es eso... sólo es que tengo miedo de que no venga...
-        Cariño... hablaré con él... mañana mismo si quieres vamos a su casa y...
-        Gracias por... por ser tan comprensivo.
-        He esperado 4 años a decirte que te quiero, y ahora que me he atrevido a pedirte matrimonio no dejaré que haya más impedimentos entre nosotros.

Me dio un beso en el cuello y se apoyó en mi hombro, después de susurrarme un te quiero...

+4MESES

Cuando desperté, Anna no estaba a mi lado, como cada día, lo que me extrañó, más que nada porque vivíamos juntos. Desperté y escuché la puerta del baño abrirse y a ella venir, secándose las lágrimas que se veían por su rostro.

-        Anna... ¿pasa algo?
-        Dani...
-        Dime.
-        Tengo... tengo un retraso y... los síntomas del embarazo...

domingo, 11 de diciembre de 2011

Parte 4.-

Le deslicé el anillo por el dedo correspondiente y, cogiéndole la mano, me levanté. Todos nos miraban sorprendidos, y ella me miraba a mí, con los ojos encharcados en lágrimas, y es lo que más me dolía. No quería verla llorar, y menos por mi culpa. Ahora sí que la había cagado, lo he hecho muchas veces, pero ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso. Cuando veo que se queda callada, que simplemente me mira, me dispongo a irme, pero me coge del brazo.

- Dani...
- ¿Q.qué?
- ... Me ... me caso contigo.

En ese momento no sabía qué hacer, nunca pensé que me iba a decir que sí, era como... como un sueño, sí. Sentía lo mismo que siente un niño cuando le dicen sus padres que se van a Disney Land a pasar las vacaciones. Se abrazó a mí, me cogió la mano y salimos corriendo hacia algún sitio desconocido. Nos paramos en un callejón, apoyados en la pared del cansancio, pese a lo poco que habíamos corrido. Se puso enfrente de mí, me cogió el cuello entre las manos, se puso de puntillas y me besó. Primero un simple roce de labios, luego los presionó, para pasar más tarde a entreabrir su boca y juntas nuestras lenguas. Yo me dejé llevar, aún poseído por la sorpresa de que me dijera que sí, pero no tardé en reaccionar, le puse las manos en la cintura y seguimos besándonos un buen rato, hasta que se separó y miró el reloj.

- Cari... son las tres... deberíamos ir hacia allí...
- Sí... será lo mejor.
- ¿Qué crees que dirán?
- Que digan lo que quieran, yo me caso contigo... - esto último lo dije sin mucho entusiasmo, y ella lo notó.
- Dani... ¿te pasa algo?
- No, no...
- Va...
- Mi padre... mi padre no podrá estar en mi boda, y...
- ¿Por qué?
- Está muerto... Me hizo prometer que antes de su muerte, yo tendría un hijo y estaría casado con la mujer perfecta... perfecta para mí... y no tuve el suficiente valor para decírtelo... De todas maneras, no sé qué hago contándote esto otra vez, si ya te lo conté antes...
- Lo siento...

Me abrazó fuerte y, después, comenzamos a caminar de nuevo hacia el restaurante, que se encontraba cerca. Mi hermano me esperaba fuera, le hice un gesto a Anna con la cara para que entrara al restaurante y mi hermano comenzó a hablar.

- Enhorabuena, hermano.
- Gracias...
- Sé feliz... por papá.
- Claro... pero si estuviera...
- Dani, no te martirices de nuevo... Sé feliz con Anna, sé feliz el día de vuestra boda, y disfruta...
- Sí...
- Anda, vamos a comer, que aquí tu hermano te tiene una sorpresa.
- ¿Una sorpresa?
- Ya verás, jajaja

Ambos reímos y entramos juntos al restaurante, me senté enfrente de Anna y al lado, mi hermano, no paramos de hablar en toda la comida los tres, Anna se llevaba genial con él, y eso me gustaba. Saber que iba a ser aceptada en mi familia. Al rato, llegó el postre. Tarta de chocolate para unos, tarta de queso y arándanos para otro. Preferí de chocolate, como Anna, y mi hermano de queso y arándanos. Y, como en todas las comidas grupales, el postre fue acompañado de champán y más bebidas alcohólicas. Llenamos nuestras copas, y Flo dio pie a que nos levantáramos con ellas en mano. Y así lo hicimos. Le observamos.

- Brindemos.
- ¿Por qué? - preguntó María
- Por la boda que se aproxima - dijo mirándonos a Anna y a mí - Y por el mini tontaco, o tontaca, que viene en camino - dijo mirando a Mónica.

Nos reímos, juntamos las copas, dijimos el famoso "Chin Chin" y, entre risas, dimos un trago a las copas. Anna lo hizo con mala cara, sé que no le agradaba mucho el champán. Y, entonces, mi hermano me cogió de la mano y me llevó fuera.

- ¿Cuál es la sorpresa?

viernes, 9 de diciembre de 2011

Cuuuumple !! ^^

Corii, cielo, que hoy es tu cumple! :) Tu 17º cumple ^^ Que se siente al estar cerca de los 18 ya, eh? ^^ Y... saber que en una semana ves a Dani? Y... muchas cosas, jajaja :P

Que eso guapetona, que muchísimas felicidades, disfruta mucho en este día tan especial que te lo mereces, que te regalen MUCHAS MUCHAS cosas. Que sigas así, tan maja y simpática, y buena escritora, y buena persona, graciosa, buena paranoyadora... Es que no sé que más escribirte... u.U Ah, que sigas así con tu historia, que estoy deseando que llegue el cap 121 jajajaja =P y sabes para qué, no? ;) Que.. me caes genial, que gracias por todo, en serio ^^..

Ahora porque no tengo tiempo, pero esta noche lo mejoro como que me llamo Espe Martínez Simon :P

Muaaaaaaaaaaaak ♥ Se te quieeeeere.-

jueves, 8 de diciembre de 2011

Parte 3.-

¿Cómo? ¿Pero que...? Joder, menos mal... todo fue una maldita pesadilla. Giro la cabeza hacia la izquierda, la silla está intacta, el anillo también, el traje también... todo como lo dejé la noche anterior. Me levanto, me ducho, no desayuno, no tengo hambre de los nervios. ¿Y si me dice que no como en mi sueño? Aunque... claro... en la realidad nada ha pasado, Miki no le puso los cuernos en su boda, y le dejó ella diciendo que ya no sentía nada... Eso era un punto a favor para mí. Me visto y salgo hacia el restaurante, andando, asegurándome que he cogido todo lo que necesito, móvil, anillo, dinero. Voy nervioso, pero sin prisa, aunque estoy ansioso de saber su respuesta... Creo que se lo diré antes de comer, delante de todos, con el discurso que me he preparado... Vamos, Dani, no estés nervioso... tranquilízate, todo saldrá bien...

Llego al restaurante, ahí está ella, charlando con Mónica y María, seguro que del embarazo de la primera, con el cual las tres están loquitas, y David más aún. Mi hermano, que sigue trabajando con nosotros, ha llegado antes que yo y, cuando me ve, se acerca a mí.

-        Ey, llegas tarde.
-        Ya, bueno, digamos que no soy especialmente bueno con las corbatas.
-        El mismo defecto que papá...
-        Sí... - suspiro
-        Yo también le echo de menos, Dani...
-        Lo que más me jode es que no he cumplido su promesa, y le prometí que lo haría.
-        No te martirices con eso toda la vida, en ese momento no podías, y ya está...
-        Joder...
-        Oye,... ¿al final vas a seguir adelante?
-        Claro...
-        Suerte hermanito, papá estará orgulloso de ti.
-        ¿Tú crees?
-        Claro.

Ambos nos abrazamos, hacen 6 meses que murió mi padre, la persona más importante para mí, la que me ha apoyado siempre, el que, estando muy muy enfermo, un año antes de su muerte, me pidió que le diera un nieto, y me dijo que quería verme casado... Y yo no lo cumplí, no pude cumplirlo, nadie me quería en aquel momento... Yo sí queria alguien, ese alguien a mí no... Uff... estoy nervioso.

-        ¿Va a ser ahora?
-        Sí...
-        Les llamaré para que pasen dentro.

Yo entro al restaurante, están Flo, Miki el director, Juange, Valdi, su mujer, Alberto y Pablo Motos, que me saludan, contentos. Ellos no saben la locura que estoy a punto de hacer, esa locura que nadie ha cometido nunca, nadie ha sido tan valiente de hacer lo que voy a hacer yo... Veo a Anna entrar con las chicas, bueno, entran todos. Mi hermano me da el visto bueno.

-        Bu.bueno... ahora me gustaria que... An.na... ven... por favor...

Todos se callan, Anna se ríe y viene sonriendo, no se imagina lo que estoy a punto de hacer. La miro a los ojos mientras camina, estoy nervioso, estoy dudando de si haré bien o no, de si esta locura es o no es correcta, de...

-        ¿Qué quieres, Dani?
-        Yo... que.ría delante de to.dos... come.ter una gran locu.ra...
-        ¿A qué te refieres? -ahora está nerviosa ella.

Y suspirando, me decido. Sí, lo voy a hacer. Que sea lo que Dios quiera... Ahora o nunca.

- Anna... sé que no estamos juntos. Pero sé que te quiero. Sé que llevo enamorado de ti cuatro años, desde que te vi por primera vez cruzar la puerta hacia aquel despacho tan... pequeño en el que nos saludamos por primera vez. Sé que, como amigo, la he cagado muchas veces, porque no soy el mejor amigo del mundo, pretendía serlo, pero siempre la cagué. Creía que hacía cosas buenas pero tu me recordabas que no, que eso no era así. Pero también sé que te he ayudado, y sé que me has ayudado. Cuando tenía que decir cosas en catalán y me ayudabas con la fonética... Son tantas cosas... Lo peor fue cuando se acabó el programa, pensé que nunca volvería a verte, me martiricé a mí mismo pensando que todo era una mierda, que si tú no estabas para sacarme una sonrisa cada día todo era una mierda, una mierda de vida con la que me tocaba aguantar... Y mi padre enfermó, de tal manera que los médicos no dieron nada por él, nos dijeron que era incurable. Y me hizo jurarle una cosa... Que le daría nietos o que, al menos, me vería casado... Y sólo se me ocurrió pensar en ti, en decírtelo... y cuando te llamé, me contaste que tenías pareja. Me pasé encerrado en mi casa y llorando semanas enteras al saber que no iba a poder cumplir mi promesa, al saber que mi padre se iría de este mundo cabreado conmigo... Pero te volví a ver, en Tonterías Las Justas, ¿recuerdas? Sí... cuando cruzaste la puerta y, al verme, sonreíste y viniste corriendo a abrazarme. Me hiciste muy, pero que muy feliz con ese momento... Y de nuevo, volver a ser esos amigos que éramos antes, mejorando incluso nuestra relación de amistad... Anna... cielo, sé que no estamos juntos, ya lo dije antes, y no sé si tú sientes lo mismo, por lo que esto es una verdadera locura, esto es quizá la cosa más cutre que puedas encontrar... Pero yo soy cutre, y estoy enamorado, y en el amor se hacen locuras... - saco el anillo de mi bolsillo y me arrodillo ante ella – Anna... ¿quieres casarte conmigo? - abro la caja... que sea lo que Dios quiera.

Parte 2.-

Ya es por la mañana, he tenido sueños bonitos y pesadillas durante toda la noche, durmiendo así lo justo y necesario. Sueño con qué pasará si su respuesta es positiva, cómo irá mi vida a partir de entonces... Y las pesadillas relatan que todos se reirán de mí si me da una negativa, que quedaré como un puto pringado al que nadie importa, y me iré del local, para el día siguiente volver al plató y ser objeto de todas las miradas y risas, de su risa... No, eso no pasará. Te va a decir que sí... te va a decir que sí... te va a decir que...

Bep, bep, bep, bep...

¿Qué coño hace mi móvil sonando? Joder... que son las... las... ¡dos del mediodía! Me levanto corriendo de la cama, mientras me visto miro el móvil, es un mensaje de WhatsApp de Flo. 'Dani, tío, ¿dónde estás? Te estamos esperando'... Al parecer, sí que le importo. Me visto, tardo bastante, nunca se me dio bien eso de anudar corbatas, pero parece que lo hice bien. Cojo el móvil, me pongo los zapatos y salgo de casa olvidándome lo más importante, pero en ese momento no me doy cuenta. Conduzco a toda prisa hasta llegar al aparcamiento del restaurante, queda un poco lejos, pero no me importa, así menos tardo en pensar lo que le tengo que decir cuando le entregue... le entregue... un momento, ¿dónde está?... Mierda, mierda, lo olvidé en casa... ¡Joder, qué asco!... Camino, le doy una patada a una piedra, y me siento en un bordillo, no quiero entrar. Verla y saber que he hecho mal, que me he olvidado lo más importante, que otra vez me la han vuelto a arrebatar... No, no puedo... O sí, sí que puedo... Puedo volver a por la caja y... ¡Claro, es lo que haré!...

… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …

Ahora que lo tengo y he llegado, entraré al local, con la caja en el bolsillo. Nada más entrar, todos se acercan a saludarme, los chicos, las chicas... todas menos Anna, que está sentada en una mesa, sola, mirando hacia abajo, con la mano derecha sujetando una copa de vino. Me disculpo de los demás y me acerco a ella. Retiro una silla.

-        ¿Puedo...?
-        Claro...
-        ¿Estás bien?
-        ¿En serio me preguntas eso? Venga ya Dani... joder... todos sois iguales... os odio.
-        Pero... yo no...
-        ¿Tú, qué? ¿Tú no eres igual? ¿Tú no eres hombre? Dios...
-        No sé por qué me hablas así, yo sólo vine a...
-        Viniste a joder, así que, igual que viniste, te puedes ir.

No digo nada y me levanto de la silla, sus palabras me han dolido bastante, ahora tengo claro que mi locura se irá a la mierda, que todas esas pesadillas se harán realidad. Ya no merece la pena vivir, ya me la han arrebatado, ya no será mía, ya no podré ser feliz... nunca... Salgo del local y me siento en el bordillo, miro la caja detenidamente, y la abro. Ahí se encuentra, reluciente, esperando posarse en una mano ajena... Lo sostengo con una mano, mientras oigo unos jóvenes correr a mi izquierda, me da igual, nada es peor que una mujer a la que amas te diga que te odia... Los observo, jóvenes, libres, sin preocupaciones... Cuando siento que más se acercan a mí, me voy poniendo nervioso, y... ¿y si me hacen algo? No...

-        Ey, tíos, mirar que pringaó, seguro que le ha pedido matrimonio a la novia y le ha dicho que no, jajajaja
-        Eh, déjale en paz,... ¿no ves que va a llorar como una nena?
-        ¿Le damos motivos?
-        ¡Claro!

Cierro los ojos esperándome lo peor y noto cómo me empiezan a dar patadas, yo cierro el anillo como puedo y me lo guardo en el bolsillo, es lo único que me importa, que no se pierda ni nada. Sigo notando patadas, cada vez más fuertes, en la cara, en el estómago, en el pecho... hasta que oigo la voz de Flo y noto que se van. Se acerca a mí, no viene solo, yo estoy tirado en el suelo, indefenso, sin fuerzas...

-        Llamemos a una ambulancia, avisa a las chicas, por favor.
-        ¿Está bien?
-        No lo sé, no sé como está, ¿vale? Tú llama a una ambulancia y ya veremos.
-        Claro...

Voy abriendo los ojos lentamente, me duele todo el cuerpo. Flo me mira, está asustado.

-        Dani, ¿qué ha pasado?
-        No... lo sé...
-        Dios, estás fatal... ¿Por qué te has dejado?
-        Por ella...
-        ¿Ella? ¿Quién es ella?
-        Anna...
-        ¿Qué ha pasado?
-        Me odia... mucho... y yo... la... quie....ro...
-        Dani...

No oigo lo que me dice, mi vista se va nublando poco a poco, cierro los ojos... la necesito... Anna... te quiero...

-        Joder, joder, Dani, aguanta, por lo que más quieras, aguanta...