jueves, 8 de diciembre de 2011

Parte 3.-

¿Cómo? ¿Pero que...? Joder, menos mal... todo fue una maldita pesadilla. Giro la cabeza hacia la izquierda, la silla está intacta, el anillo también, el traje también... todo como lo dejé la noche anterior. Me levanto, me ducho, no desayuno, no tengo hambre de los nervios. ¿Y si me dice que no como en mi sueño? Aunque... claro... en la realidad nada ha pasado, Miki no le puso los cuernos en su boda, y le dejó ella diciendo que ya no sentía nada... Eso era un punto a favor para mí. Me visto y salgo hacia el restaurante, andando, asegurándome que he cogido todo lo que necesito, móvil, anillo, dinero. Voy nervioso, pero sin prisa, aunque estoy ansioso de saber su respuesta... Creo que se lo diré antes de comer, delante de todos, con el discurso que me he preparado... Vamos, Dani, no estés nervioso... tranquilízate, todo saldrá bien...

Llego al restaurante, ahí está ella, charlando con Mónica y María, seguro que del embarazo de la primera, con el cual las tres están loquitas, y David más aún. Mi hermano, que sigue trabajando con nosotros, ha llegado antes que yo y, cuando me ve, se acerca a mí.

-        Ey, llegas tarde.
-        Ya, bueno, digamos que no soy especialmente bueno con las corbatas.
-        El mismo defecto que papá...
-        Sí... - suspiro
-        Yo también le echo de menos, Dani...
-        Lo que más me jode es que no he cumplido su promesa, y le prometí que lo haría.
-        No te martirices con eso toda la vida, en ese momento no podías, y ya está...
-        Joder...
-        Oye,... ¿al final vas a seguir adelante?
-        Claro...
-        Suerte hermanito, papá estará orgulloso de ti.
-        ¿Tú crees?
-        Claro.

Ambos nos abrazamos, hacen 6 meses que murió mi padre, la persona más importante para mí, la que me ha apoyado siempre, el que, estando muy muy enfermo, un año antes de su muerte, me pidió que le diera un nieto, y me dijo que quería verme casado... Y yo no lo cumplí, no pude cumplirlo, nadie me quería en aquel momento... Yo sí queria alguien, ese alguien a mí no... Uff... estoy nervioso.

-        ¿Va a ser ahora?
-        Sí...
-        Les llamaré para que pasen dentro.

Yo entro al restaurante, están Flo, Miki el director, Juange, Valdi, su mujer, Alberto y Pablo Motos, que me saludan, contentos. Ellos no saben la locura que estoy a punto de hacer, esa locura que nadie ha cometido nunca, nadie ha sido tan valiente de hacer lo que voy a hacer yo... Veo a Anna entrar con las chicas, bueno, entran todos. Mi hermano me da el visto bueno.

-        Bu.bueno... ahora me gustaria que... An.na... ven... por favor...

Todos se callan, Anna se ríe y viene sonriendo, no se imagina lo que estoy a punto de hacer. La miro a los ojos mientras camina, estoy nervioso, estoy dudando de si haré bien o no, de si esta locura es o no es correcta, de...

-        ¿Qué quieres, Dani?
-        Yo... que.ría delante de to.dos... come.ter una gran locu.ra...
-        ¿A qué te refieres? -ahora está nerviosa ella.

Y suspirando, me decido. Sí, lo voy a hacer. Que sea lo que Dios quiera... Ahora o nunca.

- Anna... sé que no estamos juntos. Pero sé que te quiero. Sé que llevo enamorado de ti cuatro años, desde que te vi por primera vez cruzar la puerta hacia aquel despacho tan... pequeño en el que nos saludamos por primera vez. Sé que, como amigo, la he cagado muchas veces, porque no soy el mejor amigo del mundo, pretendía serlo, pero siempre la cagué. Creía que hacía cosas buenas pero tu me recordabas que no, que eso no era así. Pero también sé que te he ayudado, y sé que me has ayudado. Cuando tenía que decir cosas en catalán y me ayudabas con la fonética... Son tantas cosas... Lo peor fue cuando se acabó el programa, pensé que nunca volvería a verte, me martiricé a mí mismo pensando que todo era una mierda, que si tú no estabas para sacarme una sonrisa cada día todo era una mierda, una mierda de vida con la que me tocaba aguantar... Y mi padre enfermó, de tal manera que los médicos no dieron nada por él, nos dijeron que era incurable. Y me hizo jurarle una cosa... Que le daría nietos o que, al menos, me vería casado... Y sólo se me ocurrió pensar en ti, en decírtelo... y cuando te llamé, me contaste que tenías pareja. Me pasé encerrado en mi casa y llorando semanas enteras al saber que no iba a poder cumplir mi promesa, al saber que mi padre se iría de este mundo cabreado conmigo... Pero te volví a ver, en Tonterías Las Justas, ¿recuerdas? Sí... cuando cruzaste la puerta y, al verme, sonreíste y viniste corriendo a abrazarme. Me hiciste muy, pero que muy feliz con ese momento... Y de nuevo, volver a ser esos amigos que éramos antes, mejorando incluso nuestra relación de amistad... Anna... cielo, sé que no estamos juntos, ya lo dije antes, y no sé si tú sientes lo mismo, por lo que esto es una verdadera locura, esto es quizá la cosa más cutre que puedas encontrar... Pero yo soy cutre, y estoy enamorado, y en el amor se hacen locuras... - saco el anillo de mi bolsillo y me arrodillo ante ella – Anna... ¿quieres casarte conmigo? - abro la caja... que sea lo que Dios quiera.

1 comentario:

  1. siduiente porfavor!! no me puedes dejar asi!!
    PD: que Anna le diga que sii.. avisame cuando subas el siguiente!! :D

    ResponderEliminar